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Participamos de la audiencia Pública para que el puente tenga nombre

Cronograma de Audiencias Públicas Con relación a la ley por la cual denomínase “Puente de Caballito Nicolás Vila” al puente sobre las vías del ex Ferrocarril Sarmiento en Caballito. Expte. Nº 2220-D-2007 – Comisión de Cultura 17 de noviembre de 2009 a las 16.00 hs. Salón Pte. Perón Apertura: 20 de octubre de 2009 Cierre: 12 de noviembre de 2009 a las 16.00 hs.

Sres. Legisladores y a todos los presentes:

Los vecinos del Barrio de Caballito anhelamos este puente por varias décadas, porque el norte y el sur estaban separados por una barrera infranqueable entre la av. Donato Alvarez y la calle Martín de Gainza, las vías del FFCC , los terrenos con sus playas de maniobras y cargas y los talleres ferroviarios, impedían el cruce hacia la av. Rivadavia. Pero hace apenas 2 años que dejó de ser una utopía para convertirse en algo real. Ahora los vecinos ya lo llamaremos por su nombre al puente, tendrá nomenclatura y no como hasta ahora que nos referimos a él, como “el puente nuevo”, “el puente de ferro”, “el puente del asentamiento”, a partir de la fecha de sanción de la ley podremos pedir el mantenimiento correspondiente, que reparen las luminarias, la cinta asfáltica y el peatonal que se inunda cada vez que llueve y se corten los pastizales que por las noches lo hacen cada vez más inseguro. Gracias a un inmigrante genovés llamado NICOLAS VILA, el cual se asentó en el barrio a principios del siglo XIX,  comprando un predio sobre la actual av. Rivadavia esquina Emilio Mitre, donde construyo una pulpería y tuvo la genial idea de colocar una veleta con un caballito de latón en el extremo de un mástil, al cual ubico en el techo de la pulpería y dado que los concurrentes a dicho comercio comenzaron a utilizar como referencia al famoso caballito de la veleta, nuestro querido y amado Barrio pasó a denominarse CABALLITO en el año 1830, adquiriendo asimismo la estación ferroviaria del FCO dicha denominación.  A solo 4 cuadras de este puente se encuentra el centro geográfico de la CABA, sobre la av. Avellaneda, zona fabril por excelencia hasta hace pocas décadas.
Aunque la falta de negocios nos obliga a cruzar hacia la av. Rivadavia todos los días, ya que en las inmediaciones del puente no existe nada, solo abandono e inseguridad y terrenos privados a la espera de un cambio de zonificación y que los vecinos que habitamos  en las adyacencias apoyamos en un todo las modificaciones solicitadas ante esta legislatura, porque Caballito Norte TAMBIEN EXISTE, necesitamos de un polo comercial que se desarrolle como lo tiene en la actualidad Caballito Sur, porque el puente ya lo tenemos pero para todo hay que cruzarlo, sea la hora que sea, ya que nos encontramos aislados del progreso comercial y bancario, el transporte público de pasajeros es mínimo en la zona, solo contamos con unas pocas líneas de colectivos que nos llevan hasta Acoyte y Rivadavia, pero para llegar  hasta  Pra. Junta  no nos queda otra posibilidad,  mas que caminar. Doy mi apoyo a la denominación de “PUENTE DE CABALLITO NICOLAS VILA”, proyecto impulsado por el Legislador porteño Sr.  Roberto Destefano,
vecino del barrio de Caballito.
Le doy las gracias a todos los presentes por permitirme expresar en esta audiencia pública.

Lía Bonnahon


Señoras y Señores Legisladores
Las Audiencias Publicas,  a pesar de ser no vinculantes, son una buena oportunidad para que la voz del vecino sea escuchada por las autoridades, el tema de la de hoy  es la denominación de un puente.
A mas de dos años  de su inauguración, el puente  vehicular y peatonal del barrio de Caballito, que conecta dos calles de fuerte tránsito, como son Yerbal y avenida Avellaneda pronto tendrá su nombre Puente de Caballito Nicolás Vila.
A mi juicio ha sido muy acertada la elección del nombre ya que rescata la figura de alguien tan relacionado con la identificación de nuestro barrio Don Nicolás Vila.
 Jamás habrá pensado este genovés, que allá por 1821 se instaló en las cercanías de lo que hoy es Plaza Primera Junta,  junto a otros tres coterráneos, que daban origen a lo que hoy es nuestro barrio, ni tampoco habrá pensado que su ocurrencia de colocar una veleta en un mástil  con la figura de un caballito al lado de su local diera su nombre, barrio de Caballito, es que esta veleta fue tomada como referencia  por los parroquianos del lugar y por los transeúntes que recorrían el camino Real hoy Av,  Rivadavia.
Como todos los barrios del oeste, Caballito progresó en forma notable con la llegada del ferrocarril que desde 1857 atravesó el barrio adoptando el nombre de Caballito para su estación dado que a pocos metros se erigía  la veleta característica del lugar.
 Pero lo que ayer contribuyo al desarrollo de este barrio hoy se ha transformado en  un gran inconveniente ya que en un trayecto de casi15 cuadras hay solo dos pasos a nivel uno en la calle Rojas con sentido norte sur y otro en García Lorca con sentido sur norte, lo que produce que el barrio quede dividido en dos, dado la frecuencia con la que pasan los trenes provocando el congestionamiento vehicular.
Por eso  ha sido tan importante la construcción de este puente, el puente de Caballito Nicolás Vila, que atraviesa las vías del ex ferrocarril Sarmiento uniendo las zonas norte y sur del barrio.
 Los mas beneficiados hemos sido los vecinos de Caballito norte dado que esta zona ha permanecido aislada del resto del barrio  por la falta de cruces y por la extensión de los terrenos de la explaya de cargas  que nos separa del resto del barrio. Este sector en cuestión se mantiene en estado de abandono hasta la actualidad, dado que allí hay galpones ferroviarios en ruinas y un terreno  lleno de malezas que es una tentación para la instalación de un nuevo asentamiento   
Esto ha hecho que la avenida Avellaneda a esa altura sufra el mismo abandono que los terrenos en cuestión y transforme al sector, sobre todo en horarios nocturnos, debido a una iluminación deficiente y al escaso tránsito peatonal, en una zona de altísimo riesgo para la seguridad de los vecinos.
La construcción del puente  ha contribuido al progreso de la zona pero esto no alcanza y en un futuro no muy lejano los vecinos  aspiramos la concreción del Centro Comercial logrando así darle  un empuje muy importante  a  este sector del barrio olvidado durante  muchos años.
Muchas gracias.

Beatriz Oller

 

Señores Legisladores, señores presentes

En primer lugar agradezco el cumplimiento de está práctica de audiencias públicas que colaboran con el fortalecimiento democrático.
A poco más de dos años de su inauguración, fue el 20 de septiembre de 2007, prontamente será bautizado  el puente.
Como integrante de la Red de Cultura del barrio pretendo justificar el nombre haciendo un poco de historia.
En los primeros años del siglo XIX se afincan en la zona un grupo de inmigrantes genoveses: entre ellos Vila, que adquiere el 15 de febrero de 1821, la manzana comprendida por las actuales Av. Rivadavia y Emilio Mitre, una casa con puertas a ambas calles, en la que instaló una pulpería.
Poco después compra una vieja ballenera, frente a una de las puertas de entrada, plantó el mástil de la embarcación, y en la perilla del mismo colocó una veleta de latón con la figura de un caballito de patas retaconas, que había comprado en la herrería de Monteagudo, en la calle Venezuela entre Perú y Bolívar.

Fue a partir de entonces que los numerosos parroquianos que concurrían al negocio y también los transeúntes, comenzaron a utilizar la veleta como referencia geográfica: "antes del Caballito", "pasando el Caballito", "frente al Caballito", etc., nombre que terminó por generalizarse a todo el vecindario.

El tranvía y más adelante el subterráneo, contribuirán y en mucho al desarrollo de este barrio, en cuyo interior se encuentra localizado el centro geográfico de nuestra ciudad.

Paradójicamente, no podemos solo hablar de lo justo del nombre sin hacer mención a la funcionalidad de este puente.

Es probable que la mayoría de ustedes no conozcan en profundidad la zona y lo que esta construcción ha representado para Caballito Norte.
A pesar de encontrarnos en el centro geográfico de esta hermosa ciudad, como anteriormente mencioné, siempre estuvimos prácticamente aislados, el grueso de los medios de transporte, entre ellos el subte, la oferta bancaria y comercial se encuentran sobre Rivadavia perdiendo enormes cantidades de tiempo intentando cruzar las vías, muchas veces y es necesario confesarlo con enormes riesgos por el apuro.

Parece mentira que 187 años después que Don Vila, adquirió el predio dando origen al barrio se haya podido conectar de una manera ágil a Caballito Norte con Caballito Sur técnicamente dividido por el ferrocarril y sus enormes tierras que se encuentran en total abandono. Esto ha significado un enorme progreso.
Solo nos queda esperar a los vecinos del norte la construcción del prometido centro  comercial que nos dará vida, iluminación y comodidades que tanto necesitamos en la zona.

Liliana Fuente.

 

Caballito sufrió desde mas de 100 años la desconexión de las zonas norte y sur. Desde 1857, las vías del ex ferrocarril Sarmiento establecieron una frontera física, que dividió al barrio en dos.
Existen solamente tres pasos a nivel (Rojas; García Lorca y Donato Álvarez). Estos unen los sectores de Caballito Sur Oeste con Caballito Noroeste.
La zona del Sureste y Noreste, más beneficiadas, debido al soterramiento del ferrocarril existente; están unidas por  cinco pasos sobre nivel (Río de Janeiro, Campichuelo, Otamendi, Acoyte e Hidalgo). Por lo tanto esa zona tiene mejor comunicación entre la parte Norte y Sur.
La falta de comunicación adecuada hizo que el barrio se desarrollara en forma despareja. Una zona Sur moderna, comercial, progresista y pujante y, una zona Norte sin comercios, estancada y con menores valores inmobiliarios.
En el año 2007, la construcción del puente vehicular - peatonal sobre las vías del ferrocarril, uniendo la calle Yerbal con la avenida Avellaneda, posibilitó a los vecinos circular con fluidez entre las dos zonas.
Cabe destacar que para cruzar de un lado al otro, antes de la construcción del puente, los vecinos debían caminar más de siete cuadras para poder utilizar uno de los tres pasos a nivel.
Esa primera intervención del Gobierno de la Ciudad, en favor del barrio, fue y es apreciada por todos los vecinos. Ocurre que los habitantes de Caballito Norte deben, en su mayoría, trasladarse hasta la zona sur para hacer sus compras, tramites bancarios y actividades de esparcimiento. Incluso, la mayoría de las plazas del barrio se encuentran en la Zona Sur, o aledañas a la misma.
Este puente, de suma importancia para Caballito, merece ser denominado con el nombre del barrio al que sirvió de unión. Pero, además, hay alguien que merece que su nombre sea puesto al nuevo puente. Aquel que, en 1821, comenzara un camino de progreso en la zona. Progreso que nunca se detuvo e hizo de nuestro barrio uno de los más importantes de Buenos Aires.
Ese alguien fue: Nicolás Vila. Aquel genovés que instalara una pulpería en la esquina de Emilio Mitre y Rivadavia. En esa pulpería, el visionario Vila, instalo una veleta con forma de Caballito.
Esa veleta le dio nombre a nuestro barrio.
Por eso nuestro deseo como vecinos es que el puente se denomine: "Puente de Caballito - Nicolás Vila"
En honor al barrio y a aquel pionero.
No quiero finalizar sin antes recordarles a los señores legisladores, aquí presentes que, el aislamiento y abandono de Caballito Norte, tan solo fue paliado por el puente, aun quedan acciones pendientes de concretar para lograr unificar a Caballito. Para que no exista un Caballito de primera, el Sur y un Caballito de segunda,  el Norte.
Falta darle a Caballito Norte un impulso que lo arranque de la inercia de postración y son ustedes, los legisladores, quienes tienen en sus manos decidir sobre nuestro futuro.

Existe en la actualidad un proyecto privado para construir un Centro comercial sobre la avenida Avellaneda al 1500. Quienes lo llevan adelante cuentan con la aprobación de los vecinos y significaría el comienzo del desarrollo de aquella zona. seguramente seria más segura, situación por ahora grave.
Con la instalación del mismo, la zona se poblaría de comercios minoristas, entidades bancarias que hoy no existen. Lamentablemente, de no aprobar la legislatura porteña las normas de excepción necesarias para la construcción de un centro comercial de tan solo tres pisos de altura; la empresa propietaria de los terrenos, está habilitada para construir en ese sitio las torres más altas de la ciudad.
Caballito no necesita más torres, pero Caballito Norte precisa la renovación de áreas olvidadas desde añares que nos mantienen inmersos en la inseguridad. Queda esta responsabilidad en sus manos.
Señores legisladores, gracias por su atención y por la posibilidad que me han dado de expresar lo
que la mayoría de los vecinos piensa.

Marcelo Hotasegui


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